De cómo Panchito Mandefuá cenó con el Niño Jesús.


La acción transcurre en el bulevar de Sabana Grande, avenida muy transitada de la ciudad de Caracas, las personas caminan en diferentes direcciones. Entre la multitud se divisa a Panchito Mandefuá, un niño de nueve años, viste una chaqueta con bolsillos muy profundos que encontró por ahí, siempre carga consigo un bolsito muy pequeño donde guarda sus más preciados objetos: trompos, cordeles, chapitas y un carrito de plástico.

Personajes.

Panchito Mandefuá. Niño de la calle.
Margarita. Huérfana.
Señor gordo. Empleado del ministerio.
Solterona. Señora que cuida a Margarita.
Grupo de transeúntes.
Policía.
Niño Jesús.

Primer acto.

Panchito Mandefuá camina entre la multitud, saluda a todo el que se le atraviese y le ofrece sus boletos de loterías.

Panchito Mandefuá: ¡Aquí lo cargo...! ¡El boleto que nunca falla ni ha fallado, el boleto ganador, el archipetaquiremandefuá!

Panchito Mandefuá: (Al público) ¡Buenas tardes! ¿Cómo están? (Alguna persona del público en particular) Hoy ha sido un día muy fuerte, estoy cansado, me vengo caminando  toda la ciudad.(Al público en general) Mi nombre es Panchito Mandefuá, como podrán ver  soy eso que llaman un niño de la calle, mi comida favorita es la arepa con carne esmechada, yo nada más trabajo por comerme una arepa (Recuerda el sabor de la arepa). Sí, sí, yo trabajo. Yo vendo billetes de lotería y siempre tengo el ganador.

Pasa un transeúnte serca de Panchito. El transeúnte se detiene y le compra el boleto.

Panchito Mandefuá: (Al público en general) Después de vender todos los billetes voy y me compró una arepita, y mientras me la como leo un poquito el periódico.(A otra persona del público) No se sorprenda yo sé leer. (Al público en general) Hace tiempo fui y a la escuela y había aprendido a leer, pero tuve que dejar de estudiar cuando mi mamá me saco a la calle a pedir. Eso sí, como pedir limosna no me gusta, me di la tarea de buscar trabajo.

Pasa otro transeunte, Panchito le ofrece su boleto y este lo ignora.

Panchito Mandefuá: Yo quise vender periódicos, pero no me fue bien. Me los quitaron, disque porque le pongo mi famosa frase -Manefuá- a todo, a las más graves noticias de la guerra, a los accidentes de transito y la denuncia de la corrupción política. (Se ríe a carcajadas) Sí, yo tengo una famosa frase, es que me dijeron -Mira, hijito mejor es que no saques el periódico. Tú eres muy -Mandefuá -, y eso es mucho para nosotros.

Panchito Mandefuá: No crean que todo es trabajo, yo también tengo mis pasatiempos, por ejemplo, me gusta caminar por las tardes, siempre a la sombra de los edificios...

Aparece el Señor gordo. Se sienta en uno de los banquitos de la plaza. Panchito ignora al público y se sienta bajo la oreja del Señor gordo.

Panchito Mandefuá: (le grita al oído al Señor gordo) ¡Este es el boleto ganador, un boleto bien Mandefuá!

Señor Gordo: ¡Muchacho, que siempre me gritas al oído!

Panchito se levanta, sale corriendo y vuelve a gritar.

Panchito Mandefuá: ¡Este es el boleto premiado, me lo deberá comprar, maestro!

Señor gordo: ¿Por qué no te vas a otro lado? A los niños como tú les gusta ir al cine o a pasiar.

Panchito se acerca.

Panchito Mandefuá: A mi me gusta el cine, pero aún si tengo la plata, no me dejan entrar porque soy un niño de la calle... Así que... ¿Me compra un billete?

El Señor gordo toma el billete y sale de escena.

Segundo acto.

Panchito pregonando por la calle, se encuentra a un grupo de niños comiendo unos dulces en el suelo, un niña al lado de ellos llora con una bandeja a los pies. Un policía se acerca.

Policía: ¿Qué fue, qué pasó? ¿Cuál es el desorden?

Margarita: Que yo llevaba esta bandeja para la casa donde sirvo, que hay cena allá esta noche, y me tropecé y se me cayó y me pueden echar...

Algunos transeúntes detenidos se encogieron de hombros y continuaron.

Policía: Bueno, bueno, sigan su camino, pues.

Panchito se acerca a la niña.

Panchito Mandefuá: Oye, ¿cómo te llamas tú?

Margarita: ¿Yo?, Margarita.

Panchito Mandefuá:¿Y ese dulce era de tu mamá?

Margarita: Yo no tengo mamá.

Panchito Mandefuá:¿Y papá?

Margarita: Tampoco.

Panchito Mandefuá: ¿Con quién vives tú?

Margarita:Vivía con una tía que me consiguió el trabajo en la casa en que estoy.

Panchito Mandefuá: ¿Y trabajas?, ¿Te pagan?

Margarita: ¿Me pagan qué?

Panchito sonríe con ironía.

Panchito Mandefuá: Tu trabajo. Al que trabaja se le paga, ¿no lo sabías?

Margarita: Me dan la comida, la ropa y una de las niñas me enseña, pero es muy brava.

Panchito Mandefuá:¿ Qué te enseña?

Margarita: A leer... Yo sé leer, ¿tú no sabes?

Panchito Mandefuá: ¡Claro! Sé leer de todo. Leo periódicos, revistas, los carteles que están pegados en las paredes y hasta libros. También sé vender billetes de lotería y gano para ir al circo y comer arepas que me gustan.

Margarita: Está bien, pero yo no tengo dinero, y se me cayeron todos los duces de la bandeja.

Panchito Manefuá: ¿Y cuántos botaste?

Margarita: ¡Uy, mucho dinero!

La niña le entrega un pepelito. Panchito mira la nota, le quita la bandeja y sale corriendo.

Panchito Mandefuá: ¡Espérate, no te muevas, ya vengo!

Panchito vuelve con la bandeja luego de un rato.

Panchito Mandefuá: Mira, esto fue lo que se te cayó, ¿no es así?

Margarita: ¡Sí... eso!

Los dos niños caminan en dirección de la casa donde cuidan a Margarita.


Tercer acto.

Panchito y Margarita se encuentran frente a la puerta de la casa donde cuidan a la niña.

Margarita: Aquí es. Dame.

Panchito le entrega la bandeja.

Margarita: ¿Cómo te pago yo?

Panchito Mandefuá: Si me das un beso.
Margarita: ¡No, no! ¡Es malo!

Panchito Mandefuá: ¿Por qué?

Margarita: Porque sí...

La sujeta por los hombros y le da un par de besos llenos de travesuras y dulces.

Margarita: ¡Mira que grito si me vuelves a besar!

Panchito Mandefuá: Ya está, pues, ya está. No te voy a volver a besar.

Se abre la puerta, una mujer de edad avanzada aparece.

Solterona: ¡Muy bonito, el par de vagabundos estos!

Panchito Mandefuá sale corriendo, mientras regañan a la niña.

Solterona: Pero Dios mío, ¡qué criaturas son estas que no tienen edad y ya están pensando en darse besos!

Margarita y la Solterona salen de escena.

Cuarto acto.

Bulevar Sabana grande, un grupo de personas están aglomeradas en una esquina de la calle.

Panchito Mandefuá recorre el lugar sin ser visto, va de la mano junto al Niño Jesús.

Transeúnte º1: ¿Qué pasó? ¿Qué pasó allí?

Transeúnte º2: Que un auto atropelló a un muchacho de la calle...

Transeúnte º1: ¿Quién?, ¿cómo se llama?

Transeúnte º2: ¡No sé su nombre! Pero yo lo he visto, eso sí. Era un muchacho de esos que venden lotería.

Panchito Mandefuá está sentado en la otra acera, mientras comparte un pedazo de pan de jamón con el Niño Jesús.


Versión teatral de la adaptación al cuento infantil realizada por Fedosy Santaella.

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